Centenares de comensales disfrutan de las IV Jornadas de la matanza de Morcín

La Foz (Morcín),
C. M. BASTEIRO

Los cocineros preparan los productos de la matanza en La Foz de Morcín.

Los cocineros preparan los productos de la matanza en La Foz de Morcín. j. r. silveira

Las IV Jornadas de la matanza de Morcín volvieron a ser contundentes. El encuentro reunió ayer a centenares de comensales dispuestos a disfrutar de la mejor comida asturiana y mantener las tradiciones más placenteras vinculadas a la matanza del gochu. La cita estuvo organizada por la Cofradía de Amigos de los Nabos de Morcín.

El menú que se sirvió fue de peso. Empezó con jamón de Mangalica y una degustación de quesos como aperitivo. De primero hubo sopas de hígado y patatas guisadas, que se completaron con adobo, tocino y filetes de jamón. Para los que pudieron con todo también se sirvieron platos de picadillo y patatas fritas, y de postre comieron natillas. El menú no tenía un precio fijo pero la organización pasó el bote después de la comida.

El encuentro se alargó con la actuación de Yoli del Río y una animada sobremesa. Entre los asistentes se encontraban familiares, vecinos, amigos y simpatizantes de la Cofradía Amigos de los Nabos, que ha impulsado este evento con el fin de «mantener las tradiciones de la zona». La cita empezó a celebrarse hace cuatro años y según la organización, «ya está consolidada».

Vía lne.es

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La Foz de Morcín celebra las IV Jornadas de la matanza del gochu

La Cofradía de Amigos de los Nabos organiza hoy una comida tradicional

14-04-12    04:01
Cocineros participantes en las anteriores Jornadas de la matanza.
Cocineros participantes en las anteriores Jornadas de la matanza. fernando geijo

La Foz (Morcín)

La Cofradía de Amigos de los Nabos de Morcín celebrará hoy las IV Jornadas de la matanza del gochu. El encuentro, que se ideó con el objetivo de mantener la tradición de la matanza, arrancará con una comida popular en el Edificio Municipal de Actividades Múltiples de La Foz.

Los comensales se sentarán a la mesa a las 14.30 horas y comenzarán con jamón Mangalica y una degustación de quesos como aperitivo. El menú será contundente, con sopas de hígado y patatas guisadas, adobo, tocino y filetes de jamón que se complementarán con picadillo y patatas fritas. De postre se servirán natillas y para beber habrá vino. Los comensales también podrán degustar café y licores. La comida cuenta con la colaboración de las firmas Reny Picot, Monte Nevado y longaniza El Angliru de Morcín.

La fiesta no se terminará cuando se acabe la comida y, para digerir el menú, la organización ha preparado la actuación musical de Yoli del Río. No hay un precio estipulado por el cubierto pero, tras finalizar la comida, la organización pasará el bote.

La Cofradía Amigos de los Nabos de La Foz de Morcín ha hecho hincapié en que esta actividad forma parte de su «deseo de seguir promoviendo e impulsando actividades que contribuyan a la conservación de las tradiciones». Este colectivo también se encarga de la organización del Gran Capítulo de los Nabos y mantiene viva la fiesta patronal de San Antón.

Las Jornadas de la Matanza nacieron hace cuatro años y cosechan tanto éxito que la organización ya las consideran un encuentro consolidado. A la fiesta están invitados los familiares, vecinos, amigos y simpatizantes de la Cofradía.

Vía lne.es

Gastronomía en miniatura

Concluye con gran éxito el II Rallye de la Caña y la Tapa Briquera, en la que han participado 17 establecimientos de la localidad durante todo el fin de semana.

F.D. – Cantalejo | 26/03/2012

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Uno de los establecimientos partipantes en la inicaitiva hostelera, mostrando su aperitivo ‘Esencia de primavera’. / F. D.

Vía El Adelantado.com

La raza mangalica desafía la del cerdo ibérico

Viene de Hungría y está tan cubierto de pelo que parece una oveja. Estaba al borde de la extinción hasta que lo rescató una empresa española. Algunos comparan el cerdo mangalica con el ibérico puro y en EEUU dicen que es un manjar a la altura del buey de Kobe.

Hubo un tiempo en que los españoles tenían hambre. Mucha hambre. Lo llamaban posguerra y los que la vivieron miraban a los cerdos con ganas de hincarles el diente. No había tiempo para curarlo, ni para degustarlo a placer. Lo veían como un productor de tocino y manteca. Nada más.

Después, cuando la hambruna se disipó, y llegó el desarrollismo a principios de los 60, los hombres y mujeres de este país quisieron desarrollarse físicamente, entendiendo que sólo lo conseguirían ingiriendo alimentos proteínicos. De modo que dejaron de ver al puerco como una bola de sebo y empezaron a contemplarlo como una fuente de magro…. Ver más

Vía Bellota Cumbre. Fuente: El Mundo