BOCATA SOLIDARIO

Un año más Monte Nevado colabora con el Ayuntamiento de Carbonero el Mayor en las Jornadas Solidarias.

Todos los fondos recaudados irán destinados a ASPACE SEGOVIA

JORNADAS SOLIDARIAS EN CARBONERO EL MAYOR

BOCATA SOLIDARIO

MIERCOLES 14 DE MARZO A LAS 11:30 h., EN EL COLEGIO PÚBLICO SAN JUAN BAUTISTA. A CONTINUACIÓN FESTIVAL SOLIDARIO, PREPARADO POR EL PROPIO CENTRO.

JUEVES 15 DE MARZO A LAS 11:10 h., EN EL I..E.S VEGA DEL  PIRÓN

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1.700€ solidarios de un cerdo Mangalica para Unicef

La empresa segoviana Monte Nevado organizó una matanza solidaria de un cerdo Mangalica de 180 kilogramos en Carbonero el Mayor.

Ejemplares del cerdo Mangalica en la matanza solidaria/ ICAL

La matanza solidaria organizada por la empresa segoviana Monte Nevado, con sede en Carbonero el Mayor, permitió una recaudación de 1.700 euros que se destinarán a Unicef, con la que la empresa chacinera viene colaborando hace años.

La cita gastronómica y solidaria reunió a numerosas personas que se acercaron a participar en la fiesta de la matanza del cerdo, donde se sacrificó un animal de 180 kilogramos de la raza Mangalica, autóctona de Hungría y que fue salvada de su extinción por la empresa segoviana.

Junto a las instalaciones del restaurante El Riscal se desarrolló la matanza, donde participaron expertos procedentes del restaurante Virrey Palafox, de El Burgo de Osma (Soria), cuyos propietarios tienen relaciones familiares con Carbonero el Mayor.

A la vez que tuvo lugar la matanza, los asistentes pudieron degustar productos del cerdo servidos por el restaurante. Además conocieron algunas bebidas y productos típicos de Hungría.

En la zona se mantuvieron expuestos otros cuatro ejemplares de cerdos Mangalica que fueron importados desde Hungría para ser conocidos por los carbonerenses, y que llamaron la atención de los numerosos asistentes.

Luego se desarrolló la subasta de dos jamones, dos paletas, dos lomos y varios chorizos y salchichones. Los precios de salida eran de 20 euros, pero se logró una sana competencia entre los participantes, que en total permitieron una recaudación de más de 1.300 euros. A ello se sumaron las aportaciones voluntarias en una urna, lo que sumó los 1.700 euros, según explicó, agradecida, la presidenta de Unicef-Segovia, Carmeta Barios.

En la subasta participó la periodista Concha Crespo, así como el responsable de recursos humanos de Monte Nevado, José María de la Fuente, que agradeció la buena colaboración prestada. Igualmente se sumó a la iniciativa la alcaldesa de Carbonero el Mayor, María Ángeles García, que se llevó uno de lo cinco salchichones subastados.

Vía Segoviaudaz.es

Matanza solidaria con sabor húngaro

Unicef recaudó 2.140 euros en la subasta organizada por Monte Nevado.
F.Descalzo – Carbonero el Mayor

Numerosas personas se acercaron a la matanza solidaria en la que se pudieron degustar productos de la marca Monte Nevado y conocer de cerca los cerdos de la raza Mangalica. / Kamarero

La generosidad que siempre caracteriza a las matanzas domésticas, se vio ayer multiplicada en Carbonero, donde se celebró una jornada gastronómica con fines benéficos a favor de Unicef y que organizó la empresa Monte Nevado.
Carmeta Barios, presidenta de Unicef -Segovia, presidió el acto y agradeció la colaboración de los participantes. Durante la mañana se subastaron, con gran éxito, dos jamones, dos paletas, dos lomos, cinco chorizos y cinco salchichones, todos curados. Cada jamón se adjudicó por 200 euros y cada paleta del animal por 110 euros. Todas las piezas eran de la marca Monte Nevado y en todas se duplicó el valor de salida gracias a la sana competencia que se produjo durante la puja, según recordó la presidenta de Unicef.
A lo recaudado hay que sumar otros 300 euros que se recolectaron a través de una hucha solidaria. Así se recaudaron 2.140 euros. El acto estuvo conducido por la periodista y experta gastronómica, Concha Crespo; que estuvo acompañada por José María González de la Fuente, de la empresa Monte Nevado, y que agradeció la acogida que tuvo la convocatoria. Igualmente se sumó a la iniciativa la alcaldesa de Carbonero el Mayor, María Ángeles García, que se llevó uno de lo cinco salchichones subastados.
La cita gastronómica y solidaria reunió a numerosas personas que se acercaron a disfrutar de la fiesta de la matanza del cerdo, donde se sacrificó un animal de 186 kilogramos de la raza Mangalica, autóctona de Hungría, especie que fue salvada de su extinción por la empresa segoviana.

Exhibición

Junto a las instalaciones del restaurante El Riscal se desarrolló la ceremonia, donde participaron expertos procedentes del restaurante Virrey Palafox, de El Burgo de Osma, en la provincia de Soria, afamado establecimiento que ha sabido impulsar el carácter festivo de las matanzas con sus jornadas anuales. Su propietario, Gil Martínez Soto, guarda relación directa con Carbonero desde hace 38 años de la mano de su esposa María Teresa Antón Pastor.
A la vez que se desarrollaba la matanza, un portavoz del Virrey Palafox ofrecía una didáctica explicación para el público sobre el origen de las matanzas del cerdo en los lugares públicos. A la vez los asistentes pudieron degustar productos del cerdo servidos por el restaurante. Además conocieron algunas bebidas y productos típicos de Hungría, como el vino caliente o el ‘pálinka’, un conocido orujo.
En las proximidades de la zona se mantuvieron expuestos otros cuatro ejemplares de cerdos Mangalica que fueron traídos desde Hungría hace dos años para poder ser conocidos por los carbonerenses, y que llamaron la atención de todos los asistentes. Se trataba de animales representativos de los tres colores que caracterizan a la raza: rubio, rojo y golondrino (espalda negra y pecho blanco).

Presente y Futuro

Uno de los asistentes que más valoró la matanza y la labor de Monte Nevado fue el húngaro Péter Tóth, director de la empresa ‘Olmos és Toth Kft.’ dedicada a la producción de cerdos Mangalica en aquel país, y que cuenta con 25 trabajadores. Allí disponen de tres granjas con 700 hembras y una producción de 6.000 cerdos anuales más otros 14.000 de ganaderos de la zona que han comenzado a valorar la importancia de la raza autóctona.
Péter Tóth hizo hincapié en lo agradecidos que están en Hungría a la familia Olmos, propietaria de la empresa Monte Nevado. El comunismo que había imperado hasta el presente siglo, había dejado abandonada la raza Mangalica por su rusticidad, su producción grasa y porque hasta entonces sólo se buscaba carne de muy bajo coste productivo. “Hoy los españoles que vayan a Hungría pueden contemplar en el Parlamento el libro que contiene una dedicatoria especial a la familia Olmos”, explicó. “Y gracias a ellos nosotros comemos un tesoro nacional, que está protegido y que representa alta calidad”, añadió el representante húngaro.
Además, el jamón de cerdo Mangalica que Monte Nevado comercializa desde hace más de 20 años, es ya una realidad en muchos lugares del mundo. Alrededor de 200 restaurantes de Japón, algunos de ellos con estrellas Michelín trabajan con enorme éxito con estos jamones húngaros que son una realidad también en países como -Francia y Alemania.
La empresa segoviana, fundada en 1898, elabora y comercializa los productos Monte Nevado. Desde sus inicios se ha dedicado a la elaboración de un jamón de lenta y larga curación, sinónimo de calidad, convirtiéndose así en la referencia como empresa de confianza de todos los profesionales y consumidores.

Vía ElAdelantado.com

Matanza con regusto benéfico

Monte Nevado organiza una degustación y una subasta de productos curados Mangalica a favor de Unicef
18.02.12 – 16:44 – EL NORTE | SEGOVIA

La primera edición de la Matanza Benéfica del Cerdo Mangalica, organizada por la empresa segoviana Monte Nevado, ha resultado todo un éxito. Así lo han elogiado los promotores de esta iniciativa en la que el buen yantar, la mejor compañía de comensales y el arraigo de la tradición popular han estado aderezados con un loable ingrediente solidario que ha enriquecido aún más la experiencia. El evento ha tenido lugar, en la invernal pero soleada mañana de hoy, en la localidad de Carbonero el Mayor, donde tiene su sede la empresa fundada y dirigida por la familia Olmos. Después del ritual del sacrificio del cuto ha tenido lugar una suculenta degustación de embutidos y productos chacineros elaborados a partir de los secretos curados de esta peculiar raza de gorrinos, seña de identidad y bandera de la excelencia alimentaria de la casa segoviana.

Con posterioridad al ceremonial del despiece del animal ha tenido lugar la subasta benéfica. Los fondos recaudados serán destinados a la delegación provincial de Unicef en Segovia con el objetivo de ayudar al desarrollo de los proyectos que lleva a cabo la organización en pos de la lucha contra la desnutrición infantil. Toda una buena causa y mejor excusa para conocer y deleitarse con las exquisiteces que ofrece Monte Nevado.
Precisamente la presidenta de Unicef en Segovia, Carmeta Barrios, además de agradecer la experiencia promovida por parte de la empresa familiar, ha hecho un llamamiento a la justicia social, y no tanto a la caridad. Los maestros de ceremonias de este festín solidario han sido la periodista gastronómica Concha Crespo y los miembros de la propia familia Olmos, quienes han actuado de anfitriones a una nutrida representación de comensales llegados de distintos puntos de Segovia y Madrid.
Los promotores de la idea y los beneficiarios de la recaudación obtenida con la puja han terminado más que colmados y saciados con la formidable acogida que ha tenido la iniciativa. Se han subastado dos jamones de la apreciada raza Mangalica que han duplicado su precio de salida, que era de 100 euros, una vez adjudicados a los mejores postores. Uno de ellos se lo ha llevado el prestigioso empresario madrileño Luis Pacheco, toda una autoridad en el selecto universo de los gourmets y propietario una de las tiendas de referencia eminente dentro este elitista grupo dedicado a la comercialización de delicatessen para los sentidos y el paladar como es Gold Gourmet, sita en pleno barrio de Salamanca de la capital de España, adonde ha ido a parar el primero de los jamones subastados.
Las dos paletas curadas con la materia prima del cerdo Mangalica que han entrado también en el lote de la puja, cada una con un importe de salida de 50 euros, también han doblado su precio; lo mismo que ha ocurrido con los dos lomos y cinco chorizos incluidos en la subasta benéfica, que partían con un precio de 50 y 20 euros por pieza, respectivamente. La alcaldesa de Carbonero el Mayor, María Ángeles García, también ha apostado fuerte en la puja solidaria, ha puesto su granito de arena y se ha ganado uno de lo cinco salchichones que completaban el lote de productos subastados por Monte Nevado. Al final, más de 2.100 euros de los que Unicef sabrá sacar provecho, lo mismo que lleva haciendo desde hace más de veinte años Monte Nevado a sus cerdos Mangalica.

Unicef obtiene 1.700 euros en la matanza solidaria de un cerdo Mangalica

La empresa Montenevado ofreció una degustación y una subasta de productos de la raza húngara
F. D. – Carbonero el Mayor | 18/02/2012

Los cerdos Mangalica fueron expuestos durante la matanza solidaria. / KAMARERO

La matanza solidaria organizada por la empresa segoviana Monte Nevado, con sede en Carbonero el Mayor, permitió una recaudación de 1.700 euros que se destinarán a Unicef, con la que la empresa chacinera viene colaborando hace años.
La cita gastronómica y solidaria reunió a numerosas personas que se acercaron a participar en la fiesta de la matanza del cerdo, donde se sacrificó un animal de 180 kilogramos de la raza Mangalica, autóctona de Hungría y que fue salvada de su extinción por la empresa segoviana.
Junto a las instalaciones del restaurante El Riscal se desarrolló la matanza, donde participaron expertos procedentes del restaurante Virrey Palafox, de El Burgo de Osma (Soria), cuyos propietarios tienen relaciones familiares con Carbonero el Mayor.
A la vez que tuvo lugar la matanza, los asistentes pudieron degustar productos del cerdo servidos por el restaurante. Además conocieron algunas bebidas y productos típicos de Hungría.

Vía ElAdelantado.com

De Hungría a Carbonero el Mayor

Monte Nevado organiza la primera matanza tradicional de un Mangalica, la raza porcina que salvó de la extinción y de la que ya comercializa 25.000 jamones al año.

José María de la Fuente, director de Recursos de Jamones Segovia

 

 

Aunque desde hace años los jamones y lomos de Mangalica son archiconocidos en Carbonero el Mayor (Segovia), hasta hace unos meses sólo unos cuantos afortunados habían tenido la suerte de contemplar los andares de algún ejemplar de esta singular raza. Procedentes de Hungría, llegaron a España hace poco más de un año y el próximo sábado, 18 de febrero, serán los protagonistas de una matanza tradicional que tendrá lugar en esta localidad segoviana.

Monte Nevado, la empresa que salvó de la extinción a esta raza porcina húngara y que organiza la fiesta popular, subastará con fines benéficos varios lotes de jamones y lomos, por lo que la presentación en sociedad de estos curiosos guarros también servirá para recaudar fondos destinados a la campaña contra la desnutrición infantil que está desarrollando Unicef.

Los cerdos Mangalica, que comparte ciertas similitudes con sus primos los ibéricos, ya que ambas especies proceden de la raza troncal mediterránea, se encontraban a punto de su extinción hasta que, por casualidad, se cruzaron en el camino de Monte Nevado a principios de la década de los 90. Muy apreciados por la gran cantidad de manteca que producen, a finales del siglo XIX esta raza alcanzó su época dorada y países como Alemania, Austria, Francia e Italia importaron millones de ejemplares. La cabaña comenzó a reducirse con el desmoronamiento del Imperio Austro-Húngaro tras la Primera Guerra Mundial, pero todavía disminuyó más su producción con la introducción de los cerdos blancos de crecimiento más rápido y la expansión de los aceites vegetales de mayor calidad y más baratos, que sustituyeron a la manteca a mediados del pasado siglo.

En los años 60, el Mangalica, el cochino más graso del mundo, estaba condenado a desaparecer. El número de la cabaña descendió de una forma tan rápida que a principios de los años setenta se salvó gracias a la fundación de bancos genéticos estatales. Con la caída del comunismo, estos bancos se cerraron o quebraron y en la primavera de 1991 sólo había en toda Hungría 198 hembras.

José María de la Fuente, responsable de comunicación de la empresa segoviana, explica que en la década de los 90 la industria jamonera española era muy diferente a la actual y estaba marcada por el rechazo generalizado de los consumidores a los productos grasos. “En estas circunstancias, muy pocas empresas seguíamos dedicadas al producto de alta calidad usando una la curación lenta y cuidadosa, por lo que la oferta de jamón graso en España era mínima. Entonces, en nuestra apuesta por continuar ofreciendo este tipo jamón de calidad y ante la falta de materia prima en el mercado español, decidimos buscar por otros países europeos, aunque nuestra investigación también nos llevó a China”. Tras varios meses de lentos e infructuosos contactos, fue durante una visita a Hungría en el verano de 1991, concretamente a una granja próxima a Debrecen, donde Monte Nevado tiene hoy su oficina central en ese país, cuando, por casualidad, encontraron lo que buscaban: una especie de oveja con cara de cerdo que se había escapado de su pocilga.

“Mis anfitriones restaron importancia al ejemplar e incluso se avergonzaron de él, como animal anacrónico y sin futuro. Tras insistir, logré que se sacrificase el animal para poder ver la canal y la calidad de la carne y de la grasa. El resultado fue tan satisfactorio que a los pocos meses ya habíamos creado una empresa en Hungría para su explotación. Al principio, la mayor dificultad fue conseguir el apoyo de los organismos oficiales, que no entendían el interés por un cerdo así, al igual que los mataderos y los ganaderos”, explica Juan Vicente Olmos, director general de Monte Nevado.

Ahora, la empresa de Carbonero cuenta con varias granjas en Hungría y el pasado año comercializó 25.000 jamones Mangalica, de los que buena parte acabaron en los mercados de Estados Unidos y Japón, países donde son muy apreciados por los mejores restauradores.

Los cerdos se sacrifican en mataderos húngaros. Mientras los jamones, el lomo y las paletas se exportan a Carbonero, donde Monte Nevado elabora y cura sus exquisitos productos, el resto se queda en la propia Hungría para fabricar chorizo y salami.

Esta empresa segoviana figura en el Gran Libro de la Gastronomía Húngara, como salvadora de esta raza porcina, y su labor también ha sido reconocida en numerosas ocasiones por el Parlamento y el Gobierno magiar. Como prueba de este agradecimiento, en el año 2009, Lászlo Sólyom, entonces presidente húngaro, aprovechó una visita oficial a España para conocer con su esposa las instalaciones de Monte Nevado en Carbonero el Mayor.

Lana

La característica morfológica más destacada del cerdo Mangalica es su grueso y tupido manto de pelo, muy similar a la lana de las ovejas, que cubre su cuerpo durante la mayor parte del año, aunque en los meses de calor lo cambia por unas cerdas enredadas de un color claro y brillante. La piel de la zona de los ojos y del hocico es oscura, prácticamente negra, al igual que sus pezuñas. Dependiendo de la tonalidad de su pelo, se pueden distinguir hasta cuatro tipos: rojo, negro (ya extinguido), rubio y golondrino.

La alimentación del Mangalica, que se cría en explotaciones de extensivo, se basa en cereales y pastos. Sólo tiene entre cinco y ocho lechones por camada, en lugar de doce o catorce como el resto de las razas comunes, y otro rasgo diferenciador es que su canal tiene la mitad de carne y el doble de grasa que un cerdo blanco.

El Mangalica, que fuera de Hungría sólo se ha intentado criar en Estados Unidos, se ha convertido en la bandera de Monte Nevado, y eso a pesar de que sólo representa un cinco por ciento de su producción anual de jamones, que ya supera las 600.000 unidades. “Dado que se trata de nuestro elemento diferenciador, hemos considerado oportuno tener una representación en Carbonero”, explica José María de la Fuente. El objetivo es mantener una pequeña piara y poder “mostrar tanto a profesionales como a curiosos un animal que nos proporciona una materia prima de la más alta calidad y que nos permite elaborar un producto único en el mundo”.

Jamones Segovia, la empresa que comercializa Monte Nevado, es una sociedad familiar dedicada desde 1898 a la chacinería. Está especializada en el segmento de mayor calidad y sus productos: jamón serrano, Mangalica e ibérico gozan de un gran prestigio tanto en España como en los numerosos países a los que exporta sus productos. En la actualidad genera más de 70 empleos directos sólo en Carbonero el Mayor y se encuentra entre las grandes empresas nacionales de sector.

Vía Segoviaudaz.es

Monte Nevado comercializa 25.000 jamones al año de la raza Mangalica

La producción de esta variedad porcina constituye un elemento diferenciador de la empresa.

José María de la Fuente, de Monte Nevado, con uno de los ejemplares de cerdo Mangalica que cría la empresa. /Ical

 

Aunque desde hace años los jamones y lomos de Mangalica son archiconocidos en Carbonero el Mayor, hasta hace unos meses sólo unos cuantos afortunados habían tenido la suerte de contemplar los andares de algún ejemplar de esta singular raza. Procedentes de Hungría, llegaron a España hace poco más de un año y el próximo sábado, 18 de febrero, serán los protagonistas de una matanza tradicional solidaria.
Monte Nevado, la empresa que salvó de la extinción a esta raza porcina húngara y que organiza la fiesta popular, subastará con fines benéficos varios lotes de jamones y lomos, por lo que la presentación en sociedad de estos curiosos guarros también servirá para recaudar fondos destinados a la campaña contra la desnutrición infantil que está desarrollando Unicef.
Los cerdos Mangalica, que comparte ciertas similitudes con sus primos los ibéricos, ya que ambas especies proceden de la raza troncal mediterránea, se encontraban a punto de su extinción hasta que, por casualidad, se cruzaron en el camino de Monte Nevado a principios de la década de los 90. Muy apreciados por la gran cantidad de manteca que producen, a finales del siglo XIX esta raza alcanzó su época dorada y países como Alemania, Austria, Francia e Italia importaron millones de ejemplares. La cabaña comenzó a reducirse con el desmoronamiento del Imperio Austro-Húngaro tras la Primera Guerra Mundial, pero todavía disminuyó más su producción con la introducción de los cerdos blancos de crecimiento más rápido y la expansión de los aceites vegetales de mayor calidad y más baratos, que sustituyeron a la manteca a mediados del pasado siglo.
En los años 60, el Mangalica, el cochino más graso del mundo, estaba condenado a desaparecer. El número de la cabaña descendió de una forma tan rápida que a principios de los años setenta se salvó gracias a la fundación de bancos genéticos estatales. Con la caída del comunismo, estos bancos se cerraron o quebraron y en la primavera de 1991 sólo había en toda Hungría 198 hembras.
José María de la Fuente, responsable de comunicación de la empresa segoviana, explica que en la década de los 90 la industria jamonera española era muy diferente a la actual y estaba marcada por el rechazo generalizado de los consumidores a los productos grasos. “En estas circunstancias, muy pocas empresas seguíamos dedicadas al producto de alta calidad usando una la curación lenta y cuidadosa, por lo que la oferta de jamón graso en España era mínima. Entonces, en nuestra apuesta por continuar ofreciendo este tipo jamón de calidad y ante la falta de materia prima en el mercado español, decidimos buscar por otros países europeos, aunque nuestra investigación también nos llevó a China”. Tras varios meses de lentos e infructuosos contactos, fue durante una visita a Hungría en el verano de 1991, concretamente a una granja próxima a Debrecen, donde Monte Nevado tiene hoy su oficina central en ese país, cuando, por casualidad, encontraron lo que buscaban: una especie de oveja con cara de cerdo que se había escapado de su pocilga.
“Mis anfitriones restaron importancia al ejemplar e incluso se avergonzaron de él, como animal anacrónico y sin futuro. Tras insistir, logré que se sacrificase el animal para poder ver la canal y la calidad de la carne y de la grasa. El resultado fue tan satisfactorio que a los pocos meses ya habíamos creado una empresa en Hungría para su explotación. Al principio, la mayor dificultad fue conseguir el apoyo de los organismos oficiales, que no entendían el interés por un cerdo así, al igual que los mataderos y los ganaderos”, explica Juan Vicente Olmos, director general de Monte Nevado. Ahora, la empresa de Carbonero cuenta con varias granjas en Hungría y el pasado año comercializó 25.000 jamones Mangalica, de los que buena parte acabaron en los mercados de Estados Unidos y Japón, países donde son muy apreciados por los mejores restauradores.
Los cerdos se sacrifican en mataderos húngaros. Mientras los jamones, el lomo y las paletas se exportan a Carbonero. El resto se queda en la propia Hungría para fabricar chorizo y salami.
Esta empresa figura en el Gran Libro de la Gastronomía Húngara, como salvadora de esta raza porcina, y su labor también ha sido reconocida en numerosas ocasiones por el Parlamento y el Gobierno magiar. Como prueba de este agradecimiento, en el año 2009, Lászlo Sólyom, entonces presidente húngaro, aprovechó una visita oficial a España para conocer con su esposa las instalaciones de Monte Nevado.
La característica morfológica más destacada del cerdo Mangalica es su grueso y tupido manto de pelo, muy similar a la lana de las ovejas, que cubre su cuerpo durante la mayor parte del año, aunque en los meses de calor lo cambia por unas cerdas enredadas de un color claro y brillante. La piel de la zona de los ojos y del hocico es oscura, prácticamente negra, al igual que sus pezuñas. Dependiendo de la tonalidad de su pelo, se pueden distinguir hasta cuatro tipos: rojo, negro (ya extinguido), rubio y golondrino.

Características

La alimentación del Mangalica, que se cría en explotaciones de extensivo, se basa en cereales y pastos. Sólo tiene entre cinco y ocho lechones por camada, en lugar de doce o catorce como el resto de las razas comunes, y otro rasgo diferenciador es que su canal tiene la mitad de carne y el doble de grasa que un cerdo blanco.
El Mangalica, que fuera de Hungría sólo se ha intentado criar en Estados Unidos, se ha convertido en la bandera de Monte Nevado, y eso a pesar de que sólo representa un cinco por ciento de su producción anual de jamones, que ya supera las 600.000 unidades. “Dado que se trata de nuestro elemento diferenciador, hemos considerado oportuno tener una representación en Carbonero”, explica José María de la Fuente. El objetivo es mantener una pequeña piara y poder “mostrar tanto a profesionales como a curiosos un animal que nos proporciona una materia prima de la más alta calidad y que nos permite elaborar un producto único en el mundo”.
Jamones Segovia, la empresa que comercializa Monte Nevado, es una sociedad familiar dedicada desde 1898 a la chacinería. Está especializada en el segmento de mayor calidad y sus productos: jamón serrano, Mangalica e ibérico gozan de un gran prestigio tanto en España como en los numerosos países a los que exporta sus productos. En la actualidad genera más de 70 empleos directos sólo en Carbonero el Mayor y se encuentra entre las grandes empresas nacionales de sector.

Vía El Adelantado.com

“Nos han autorizado para la venta en Colombia, que hasta ahora no importaba jamón”

«En breve venderemos en Colombia»

19.12.11 – 01:06 – CRISTINA VEGA | CAMTIMPALOS.

Miguel Olmos (derecha) y Juan Vicente Olmos, con el premio de la Mancomunidad. :: CRISTINA VEGA

La localidad de Carbonero el Mayor está vinculada a la elaboración de embutidos y jamones desde hace más de cien años. En la actualidad son varias las industrias que se dedican a esta actividad, entre ellas Monte Nevado, una empresa de tradición familiar de más de cuatro generaciones que lleva los apellidos Olmos y Llorente, asociados a ilustres chacineros de Bernuy de Porreros y Carbonero el Mayor. Miguel Olmos comenzó el negocio de embutidos en Carbonero el Mayor junto a su suegro Irineo Llorente, y posteriormente, en 1975, lo dinamizó con nuevas ideas e inversiones para ampliar y modernizr las instalaciones. Pionero en el deshuesado del jamón, se inició en el envasado al vacío en lat, y transmitió a este producto una imagen de calidad que aún no tenía. En 1986 construyó una nueva planta, ya como Jamones Segovia S. A., que fue una de las primeras empresas españolas homologada para exportar a la Comunidad Económica Europea.
Hoy en día el negocio familiar, gestionada ya por sus hijos, ha apostado por ser una empresa dinámica y especialista en el jamón de la más alta calidad. Cuenta con 87 empleados y varias factorías dedicadas al secado y curación de jamón ibérico y serrano, en Carbonero el Mayor, La Rioja y el Guijuelo, y una empresa Hispano-Húngara, dedicada a la producción de paletas y jamones de cerdo raza Mangalica.
-Miguel, la tradición chacinera le viene de herencia, ¿cómo fueron sus inicios en Carbonero?
-Efectivamente, como bien dice, el origen lo encontramos en mi abuelo Juan Olmos, él inició a la familia en esta ocupación en Bernuy de Porreros. Yo comencé a trabajar con mi familia desde muy joven echando una mano a mi padre Vicente y a mi tío Eutiquio. Fue algo más tarde, en el año 1962, cuando me casé con Carmen, natural de Carbonero el Mayor ,y ya en el 1965 nos trasladamos a Carbonero y comencé a trabajar con mi suegro Ireneo Llorente. En aquel momento había solo dos empleados.
-¿Cuando decidió dedicarse exclusivamente a la industria del jamón?
-Al incorporarme a la fábrica de Carbonero, mi suegro se dedicaba a la fabricación de embutido, sin embargo yo veía más futuro en el jamón curado. Así fue como nos iniciamos en la fabricación y comercialización con marca propia. En aquel momento ningún fabricante de la zona pensaba en comercializar los productos llegando al consumidor final. Para conseguirlo, fue necesario crear una red comercial nombrando representantes por provincias y realizar autoventa.
-¿Se siente orgulloso como padre de ver crecer a sus hijos en el plano industrial con varias factorías dedicadas a la curación del jamón?
-Realmente considero que ese es mi mayor logro y la satisfacción más grande. Ver que mis hijos continúan con nuestra tradición me llena de orgullo.
-¿Cree que la experiencia que les ha trasmitido puede ser la clave de su éxito?
-Me gustaría pensar que con mi trabajo, esfuerzo y ejemplo haya podido contribuir a ello.
Premio
-¿Qué supone para usted recibir el premio de la Mancomunidad Segovia Centro?
-De entrada diré que ha sido un orgullo para toda nuestra familia. Además, por el significado del premio, y a través de este medio, me gustaría hacerlo extensivo a todos los empresarios y emprendedores que se encuentran dentro de la Mancomunidad Segovia Centro, ya que pienso que todos se lo merecen igualmente.
– Juan Vicente, Monte Nevado es una empresa puntera en exportación internacional de jamón, ¿les costó mucho abrirse camino?
-La verdad es que ha sido difícil pues se requieren instalaciones y procesos de calidad muy avanzados para poder obtener la autorización de la mayoría de los países. En 1986, cuando se autorizó la exportación de jamón a Europa, nosotros habíamos terminado una ampliación de nuestras instalaciones que nos permitió estar a la altura de las circunstancias, por lo que inmediatamente fuimos homologados. Además, exigió un cambio importante tanto en los conceptos comerciales como de presentación, etiquetado etcétera. Para los primeros pasos constituimos un consorcio de exportación con otros productos de calidad españoles para conseguir diluir y repartir los costes de las ferias y viajes comerciales necesarios para la introducción de nuestro producto. La verdad es que los primeros años los gastos los teníamos asegurados pero los ingresos tardaron en consolidarse.
-Como empresario de éxito en la exportación de jamón, ¿cuál cree que son sus bondades gustativas para que tenga tanta aceptación en Estados Unidos?
-La aceptación del jamón serrano en Estados Unidos es aún muy baja y varía mucho según las zonas. Sus hábitos gastronómicos son bastante distintos a los de Europa y por ello hay que buscar áreas con poblaciones más cosmopolitas o con población de origen español para conseguir mayor penetración. La ventaja es que es un mercado tan grande y con un poder de compra tan alto que aunque el porcentaje de posibles consumidores sea bajo, permite que el consumo total sea importante, especialmente cuando solo se reparte entre las cinco empresas autorizadas de las casi 2.000 que hay en España. Como pasó con Europa hay que dedicar un esfuerzo y varios años para conseguir que el mercado vaya incorporando el producto a su consumo habitual.
-¿Están trabajando en algún nuevo proyecto en la actualidad?
-Estamos desarrollando estrategias de formación y promoción en los puntos de venta de nuestros clientes con el fin de ayudarles a vender el producto con toda su cultura, explicando el corte correcto, las diferencias entre unos tipos y otros, realizando degustaciones y cualquier acto que nos permita comunicar con el consumidor. Trabajamos con la Escuela Internacional de Cocina ‘Fernando Pérez’ de Valladolid, con visitas periódicas a nuestras plantas de grupos de cocineros americanos con el propósito de que conozcan el producto y toda su cultura para poder incorporarlo a sus platos con la confianza necesaria. Recientemente hemos sido autorizados para un nuevo mercado para Colombia, que hasta ahora no autorizaba la importación del jamón serrano, por lo que esperamos que en breve se materialice en ventas en dicho país. Tenemos tres proyectos de investigación en marcha con CDTI y ADE y diversas inversiones previstas para mejora de eficiencia energética.
-¿Qué número de empleados mantienen en plantilla?
-Actualmente 87 empleados.

Jamones Segovia, “Premio Empresa” de la Mancomunidad Segovia Centro

Lourdes Matarranz – Carbonero
  Autoridades y miembros del jurado rodean al representante de la empresa. / L. Martín.
La Mancomunidad Segovia Centro entregó el martes el “Premio Empresa” a Jamones Segovia S.A., de Carbonero el Mayor, en un acto celebrado en el salón de actos del Ayuntamiento de Carbonero.
La alcaldesa y presidenta de la Mancomunidad Segovia Centro, María Ángeles García Herrero, dio la bienvenida al acto, agradeciendo la presencia de los alcaldes de la Mancomunidad y la colaboración de los miembros del jurado.
García Herrero destacó que uno de los principales objetivos de la Mancomunidad es promover el desarrollo económico de los municipios que la integran, siendo su “Agencia de Empleo y Desarrollo Local” el medio de canalización de las iniciativas que se llevan a cabo.
Desde cada Ayuntamiento se propusieron tres empresas como candidatas al premio, y fue después el jurado quien valoró diferentes aspectos de los candidatos (la permanencia en el mercado; la edad del promotor o promotores; el número de puestos de trabajo fijos creados y su evolución en los últimos tres años; los puestos de trabajo destinados a mujeres jóvenes; universitarios de la Mancomunidad y/o en riesgo de exclusión, la aplicación de las nuevas tecnologías…).
Jamones Segovia S.A. es una empresa con una larga historia, puesto que lleva más de 100 años dedicada a la elaboración del jamón curado y sus diferentes productos. Es la empresa a la que se debe que el cerdo Mangalica esté fuera de peligro de extinción, ya que se ha convertido en la única del mundo que mantiene su crianza y su garantía de pureza. Su trayectoria empresarial es todo un ejemplo de afán de superación. Cuenta con una plantilla de 88 trabajadores en Carbonero el Mayor. Además, tiene gran prestigio fuera de España, pues está presentes con sus productos en 30 países de todo el mundo, con filiales en Canadá, Estados Unidos y Hungría. Recogió el galardón Juan Vicente Olmos Llorente, de Jamones Segovia S.A., una escultura en bronce.

Un siglo de excelente jamón

Segovia centro entrega su galardón empresarial a Monte Nevado, con una plantilla de 90 trabajadores y una clara vocación exportadora 15.12.11 – 00:39 – CRISTINA VEGA |  CARBONERO.

El empresario ganador, con el trofeo en la mano, acompañado por alcaldes y representantes de la Fes y la Cámara. :: CRISTINA VEGA

La Mancomunidad Segovia Centro convoca cada dos años un premio empresarial, con el fin de impulsar el desarrollo económico de los municipios que la integran. Su Agencia de Empleo y Desarrollo Local es el medio de canalización de las iniciativas que se llevan a cabo. Este premio está destinado al reconocimiento de una empresa ubicada en uno de los ocho pueblos que forman la Mancomunidad -Aldea Real, Bernardos, Cantimpalos, Carbonero el Mayor, Escarabajosa de Cabezas, Mozoncillo, o en Navalmanzano y Tabanera la Luenga-, y que hayan contribuido con su trabajo al desarrollo económico de la zona.
De acuerdo con las bases del certamen, cada una de las ocho Corporaciones municipales ha propuesto tres empresas candidatas al premio. De cada una de ellas se ha elaborado una ficha, que ha sido facilitada a los miembros del jurado, para su valoración, en la que se han tenido en cuenta aspectos tan importantes de la vida económica de las empresas como la permanencia en el mercado, la edad del promotor o promotores, el número de puestos de trabajos fijos, los puestos destinados a mujeres y jóvenes de la Mancomunidad, la aplicación de las muevas tecnologías, etcétera. Tras la deliberación, y por unanimidad, este año se decidió conceder el premio a la empresa Monte Nevado de Carbonero el Mayor. La empresa tiene una larga trayectoria, pues lleva más de 100 años dedicada a la elaboración del jamón. Es una de las empresas con mayor tasa de cobertura a la exportación y a la que se debe que el cerdo Mangalica no esté en peligro de extinción, pues es la única en el mundo que mantiene su crianza y garantiza su pureza.
En la actualidad, cuenta con una plantilla de cerca de 90 trabajadores y la regentan los hijos de Miguel Olmos Romano, que han sabido combinar la tradición heredada de su padre con las nuevas tecnologías.
El salón de plenos de Carbonero el Mayor acogió el martes la entrega del galardón. En la presentación, la alcaldesa de Carbonero y la presidenta de la mancomunidad, María Ángeles García, agradecieron la presencia de los alcaldes de los municipios mancomunados, así como la del presidente y secretario general de la Cámara de Comercio de Segovia y de miembros de la Federación Empresarial, entre otros. Seguidamente pasó la palabra al presidente de la Cámara de Comercio Carlos Tejedor, que tras felicitar a la empresa galardonada, hablo de los proyectos en los que viene trabajando la Cámara en los últimos meses, en los que se da prioridad al desarrollo empresarial segoviano.
El premio lo recogió Juan Vicente Olmos, hijo de Miguel Olmos Romano, que agradeció a la Mancomunidad este tipo de convocatorias empresariales.